domingo, 18 de mayo de 2008

Un Nuevo Milagro

Javier, quien tenía en ese entonces 17 años, nunca había tenido una relación seria en toda su vida, hasta que finalmente eso cambio tras decidir tener una cita a ciegas con un completo extraño que había conocido por chat en los momentos de ocio cuya única distracción era el tecleo del computador.
Habían decidido juntarse en una plaza, a las 19:00 hrs. cuando el ocaso comienza a desaparecer y las personas parecen espectros que van y vienen por las calles de la ciudad.
Javier estaba esperando sentado en una banca perdido en sus pensamientos, sueños y temores. De repente observó que a la distancia se acercaba un hombre que tenía la misma descripción del chico del chat, poco a poco se acercó hasta comprobar que sí era Él. La tarde estaba tibia, al igual que las manos de Javier que recién se había percatado del nerviosismo que lo invadía.
- ¿Por dónde empiezo?, mi nombre es Javier y como ya sabes, tengo 17 años.
Pasaron unos breves segundos antes de que el joven respondiera.
- ¿A qué edad te diste cuenta que eras...?
- A los 12
- Te has metido con alguien alguna vez?.
- ¿Hombre?..., no , ¿y tú?
Nuevamente pasaron unos segundos antes de escuchar una respuesta, y cuando lo hizo, respondió con otra.
- Yo me llamo Rodrigo y tengo 25...
- Veinti, veinti
Javier tuvo que tragar la saliva que inundó rápidamente su boca.
- ¿25?
- Sí, ¿algún problema?
- No, es sólo que cuando hablamos por el chat, me dijiste que tenías 20.
- Bueno, ahora te digo que tengo 25.
- Oh, está bien, no importa que me hayas mentido.
- Qué bien...
- ¿Sabes?, tengo frío, ¿podemos ir a mi casa?
- Como quieras
Ambos comenzaron a caminar por las calles que habían visto crecer a Javier.
- ¿Con quién nos encontraremos allá?
- Con mi mamá y mi hermana.
Siguieron caminando y conversando hasta detenerse enfrente de la casa de Javier. Sin mayor titubeó Javier abrió la puerta y frente a frente se encontró con su hermana quien tiernamente extendió sus brazos, acercándolo a sus labios que dejaron en su frente la huella de un lápiz labial entre rojo y naranjo.
- Hola Vale, vine con un amigo, se llama Rodrigo.
- ¿Rodrigo?
- ¿Valeria?
- ¿Acaso se conocen?
- Bueno, el , es...es...mi...mi ex –pololo
- ¿Qué?
- Anduvimos juntos en el colegio, incluso venía para la casa, me asombra que no lo conocieras desde antes.
- Rodrigo ¿es verdad?
- ...Sí.

Luego de tomar una bebida, decidieron salir ya que tenían mucho de qué conversar. Javier aún no podía creer que la persona que estaba a su lado y que en este momento le estaba empezando a gustar, fuera ex –pololo de su hermana. Siguieron caminando hasta que llegaron a la casa de Rodrigo.
- Bien, aquí es.
- Algo lejos.
- Te acostumbrarás.
- ¿A venir acá?... sí, creo que sí.
Ambos, con una mirada cómplice, se miraron profundamente, ninguno de los 2 pudo explicarse cómo sucedió, sólo ocurrió, un beso largo y profundo unió esas dos almas que tan sólo pocas horas atrás se habían conocido. Cuando ambos se detuvieron, se miraron nuevamente, con ese tipo de mirada que penetra a los rincones más profundos del alma y del corazón. Luego sonrieron. Rodrigo se fue a su casa, pero siempre mirando atrás, al hombre al que acababa de besar.

Y así empezaron a salir. Javier estaba muy feliz, como nunca lo había sido en toda su vida, por primera vez podía ser como era realmente, sin la necesidad de reprimirse. De a poco las cosas se fueron dando y Javier tuvo sus primeras relaciones sexuales, perdiendo su virginidad con Rodrigo. Todo el mundo estaba muy feliz por Javier, en especial su familia, que por fin veían como él iba dejando atrás su amargura y depresión que por tantos años lo habían consumido. Javier se sentía muy feliz, como nunca antes lo había sido en toda su vida
- Me siento tan feliz, Feña.
- Pucha, que buena onda, Javier.
Fernanda era la mejor amiga de Javier, se conocían desde los 8 años, eran como hermanos.
- Y...¿ cuánto llevan saliendo?
- 2 meses, han sido los mejores meses de mi vida.
- Y, ¿cuándo empezaría el pololeo?
- No lo sé, quiere que nos juntemos hoy en mi restaurante, pero no me dijo absolutamente nada sobre pololeo.
- Ojalá te lo proponga...¿eso significa que ya eres?
- Supongo, no. No supongo, sí, estoy seguro de quién soy.

Javier y Rodrigo estaban, como habían acordado, en el restaurante, sentados en una mesa tomando un café.
- ¿Y...?
- ¿Y...?
- Rodrigo, quiero decirte algo importante
- ¿Sobre qué?
- Sobre los 2. Rodrigo, tú me gustas demasiado, y creo que podríamos pasar de “amigos con ventajas” a algo más serio.
- Cielos, Javier no sé qué decirte.
- Sólo di que sí.
- No puedo...Javier, de eso quería hablarte, tú y yo somos amigos, y ahora que te hiciste estas ilusiones, no lo sé, no quiero que sufras, así que prefiero que no pase nada más entre nosotros.
- ¿Así de la nada?,¿ sin razón aparente?
- Conocí a alguien Javier, alguien que me gusta mucho, creo que es el amor de mi vida, y voy a intentarlo por él. Se llama Andrés, vive a dos horas de aquí, tiene 17 años y...
- ¿Me vas a dar su biografía?
- Supongo que no.
- Entonces ¿qué?, debo entender que después de hacerlo conmigo lo conociste, después lo volviste a hacer conmigo y ¿ te decidiste por él?
- Algo así.
Javier comienza a llorar
- Pero Javier, aún podemos ser amigos.
- No, por favor, no seas tan superficial.
- Pero a mí me gustaría ser quien te aconseje.
- Ándate, por favor ándate.
- Bien, si es lo que quieres, me iré.
Rodrigo se paró de la mesa y con paso rápido dejó el lugar. Javier lo siguió con la mirada y con sus ojos llenos de lágrimas mientras el sufrimiento lo inundaba como nunca antes lo había hecho. Nunca había sentido tanto dolor como cuando vio al hombre al que quería alejarse cada vez más, dejando con cada paso un espacio mayor que, hasta que no quedar NADA.

Javier se sentía tan mal que decidió bajar a la bodega del restaurante. Allí pudo llorar como pocas veces lo había hecho, con la complicidad del silencio y la luz apagada. De repente escuchó como alguien se acercaba, la luz se encendió y pudo ver a Roberto, un joven de 25 años que administraba el local.
- Javier, ¿te pasa algo?
- ¡Noo!, estoy bien, estoy en un crucero por Europa ¿No ves mi cara?
- -¿Qué te pasó?
- Terminé, me patearon.
Roberto sacó un cigarro, lo prendió y sin consultar, comenzó a fumar.
- ¿Quieres uno?
- No fumo, gracias...bueno ya.
Javier puso el cigarro en su boca y Roberto lo encendió. La tos y el ahogo, por la no costumbre de fumar, vinieron rápidamente a la boca de Javier.
- ¡Dios!, esto si que es fuerte.
- Vamos.
- ¿A dónde?
- Conozco un lugar donde te sentirás mejor.

Sin darse cuenta, Javier y Roberto estaban en la barra de un escondido bar tomando.
- Es sólo que no lo entiendo, una noche me dice: “¿Sabes qué?, hoy no quiero salir con mis amigos, prefiero quedarme contigo” y otra noche me dice:”¡Uuups!, lo siento, me enamoré, muchas gracias, pero ya no necesito de tus servicios, aparte que das muy mal sexo oral”
Javier comienza a llorar.
- Eso del amor son puras tonterías, sigue mi consejo, vida sin amor es mucho mejor.
- Cielos, ¿Te lastimaron en el pasado verdad?
- Si, esa persona me hirió mucho, fíjate que hasta estuve en el hospital.
- ¿Esa persona era él o ella?
- Ella, qué pregunta más obvia.
- No, no lo es, la persona de la que yo te hablé es hombre, así que no es tan obvio.
- Mmm... bien...Se llamaba Antonio.
- Ja, ja ja..¡Bien venido al club!

Luego de unas buenas horas de conversación, Roberto fue a dejar a Javier a su casa. Javier le agradeció el tiempo de charla y se despidieron con un fuerte apretón de manos.
Javier entró a su casa, directo a su habitación, se acostó, pero no pudo dormir. Se levantó y estuvo toda la noche en la cocina con la luz apagada, tomando café y escuchando música, que de alguna forma, le ayudaba a opacar el dolor, aunque fuera levemente.
Al otro día, la hermana de Javier, Valeria, entró a la cocina.
- ¿Javier, estuviste despierto toda la noche?
Javier miró a su hermana, y no pudo ocultar los ojos rojos y el rostro lleno de lágrimas.
- El Rodrigo me cambió, me dejó por otro.
- Entonces, lo que te contaré te alegrará el día, porque mi mamá lo contrató para que trabajara en el negocio, como contador.
- Genial, ¿por qué no?

Al otro día, Javier estaba en el restaurante, en la barra, haciéndose un café, cuando de pronto llegó Rodrigo y se acercó a él.
- ¡Hola Javier!
Javier no le respondió.
- No sé porque siento que me odias.
- Entonces deberías ser adivino, porque te odio.
- Te traje algo.
Rodrigo le da un regalo a Javier, quien sin pensarlo dos veces arroja el obsequio al basurero.
-Bien, entiendo.
Rodrigo se va, Javier lo mira y sus ojos se ponen llorosos.

Javier está en una consulta, sentado, el doctor al frente de él, sentado también.
- Doctor, necesito que me ayude, como sabrá, hay un nervio llamado nervio olfativo que te ayuda a sentir los olores.
- ¿Y?
- Quiero que me lo extraiga.
- ¿Disculpe?
- Lo que escuchó, no estoy loco.
- ¿Y por qué querría hacer cosa semejante?
- ¿Cómo puedo explicarle esto?, verá, yo estaba saliendo con alguien, y usaba un desodorante que olía muy, muy bien.
Javier comienza a llorar.
- ¡Y no sé por qué mierda todo el mundo usa ese desodorante últimamente!, y cada vez que lo oloroso en el cuerpo de otra persona me recuerda al tipo con el que estaba saliendo, y de lo feliz que era antes de que decidiera cambiarme por otro, y después me pongo muy triste, y después me da mucha rabia conmigo mismo, ¡y después entro en un colapso que ni siquiera puedo controlar!. Y yo pensaba doctor, que si usted se compadecía de mí e hiciera un corto circuito en mi nariz, tal vez algún día tenga la posibilidad de tener una vida semi- normal.
- ...De acuerdo.

Javier se encontraba en el restaurante, cuando Rodrigo pasó por su lado. Javier inspira muy hondo y no pudo evitar sonreír, Al fin había desaparecido, no había olor alguno. En ese preciso momento Roberto llegó.
- ¡Hola poh!
- Hola Roberto.
- ¿Cómo estás?
- Mejor. Sin duda odiar es mejor, duele menos.
- Tenemos reunión ahora, ¿te unes?
- ¿Por qué no?

Sentados en unas sillas en círculo, estaban Roberto, Rodrigo, un par de garzones, Javier, Valeria y la mamá de estos dos últimos, quien comienza a hablar.
- Pienso, y creo, que debemos empezar a pensar de ganarle a la competencia, Rodrigo, tú eres nuevo aquí, tal vez tengas nuevas y mejores ideas.
- Bueno, yo pienso que podríamos entregar volantes donde hablen de lo romántico que es este lugar, uno puede venir acá con su pareja y disfrutar una noche romántica en un buen ambiente. Como ese comercial que vi donde ella lloraba en los brazos de él mientras cenaban, de hecho me emocioné mucho, casi lloro.
Javier comenzó a reír, todas las miradas se posaron en él y Roberto que estaba sentado al lado de él, quien le siguió el juego y también comenzó a reírse sin parar.
- Javier, hijo, ¿pasa algo?
- Lo siento mamá, es sólo que... ¿puedes creer cómo es Rodrigo? tan sensible, tan humano, tan... ¡devastado!
Javier se pone de pie y comienza a echarse aire en la cara con un papel.
- Sí, pues, muy sensible, ¿no Rodrigo?, cuando estamos hablando de un comercial cebollero. Pero en la vida real y cuando se trata de mí ¿dónde queda tu sensibilidad?, ¡en ninguna parte!, como cuando te dije que te amaba, ¡Y te dio lo mismo romperme el corazón! ¿¡verdad!? ¡ah!...¡aaaaaaah!
Javier sube las escaleras enojado y se va, dejando tras de él a todos asombrados.

Javier está en el segundo piso sentado en una silla. De pronto llega su mamá y se le acerca.
- ¿Vienes a retarme?
- No, sé lo que pasó entre tú y Rodrigo, la Vale me lo contó todo.
- ¿Te avergoncé?
- Javier, me da lo mismo que todo el mundo sepa, pero no puedes explotar de esa forma, debes aprender a dominar tus emociones.
- Entonces, ¿por qué lo contrataste a él?...entre tanta gente...¿debías contratarlo a él?
- Bueno, me gustó su currículum, y creo que hay que saber separar las cosas.
- Bien, intentaré no sacar mi rabia de esa forma...¿que tan difícil puede ser?, debo canalizarla de otra forma. Por favor, discúlpame.

Ya era de noche, no quedaba nadie en el restaurante, sólo Javier en la oficina de su mamá escribiendo algo en el computador. En ese momento entró Roberto.
- ¿Aún estás aquí?, se fueron todos.
- Trabajo en algo.
- ¿En qué?, si se puede saber.
- Estoy canalizando mi rabia de otra forma, le escribiré al Andrés diciéndole toda la basura que es el Rodrigo. Le daré 10 razones por las cuales debe terminar con él.
- ¿Por qué no me dijiste que era el Rodrigo?
- Lo siento, se me fue.
- Javier, ¿te das cuenta de lo que estás haciendo?, ¿por qué no puedes simplemente olvidarlo?
- No puedo.
- ¿Por qué no?, se terminó, él se lo pierde, supéralo.
- No puedo.
- Sí, sí puedes.
- No puedo, no puedo porque era feliz, porque toda mi vida estuve esperando por algo que nuca llegaba hasta que conocí al maldito.
Javier comienza a llorar
- Y no entiendo porque me cambiaron, como si hubiera algo malo conmigo, y me siento una basura.
Roberto se acerca a Javier y lo abraza.
- Cuesta creerlo Javier, pero volverás a amar, puede volver a ocurrir un milagro como ese, te prometo que el Rodrigo no será el único hombre en tu vida.

Javier abrió los ojos y se dio cuenta que se había quedado dormido en los brazos de Roberto. Los 2 se habían recostado en el suelo, conversando hasta que el cansancio y el sueño los venció.
- Parece que nos quedamos dormidos.
- Así parece.
- ¿Te sientes mejor?
- Algo, gracias.
- ¿Qué vas a hacer sobre tu venganza?
- Tengo una idea.

La idea que Javier tenía, consistía en hacer una noche de debate en el restaurante, donde el público pudiera opinar sobre un tema: “¿Qué opinan sobre la gente que cambia a su pareja por otra?”, sería algo lúdico donde el público podría participar y opinar. Y, al parecer, el plan resultó. Esa noche el restaurante se llenó, al parecer la historia de Javier era muy común, más común de lo que Javier pensaba, y eso en parte lo aliviaba. Había un pequeño escenario con un micrófono donde la gente podía subirse a opinar:
“Yo opino que esta bien, uno puede enamorarse y desenamorarse todas las veces que sea posible, uno no tiene la culpa, uno no puede controlar sus sentimientos”
“Encuentro que la gente que hace eso es una persona mal nacida, cómo alguien puede hacer eso sin importarle los sentimientos de la otra personas, porque mierda no pensó antes de estar con esa persona antes de decidirse a cambiarla”
Esas fueron algunas de las opiniones.
Al final de la noche ya nadie parecía tener ninguna opinión, la gente comenzaba a aburrirse y la mamá de Javier comenzaba a preocuparse. De pronto, Javier se paró en el escenario, todo el mundo se calló y lo miró fijo.
- Yo tengo algo más que decir.
Roberto se enojó y se fue sin que Javier lo notase.
- Muy pocos saben que yo fui el que organizó esta noche, y tal vez algunos se preguntarán ¿por qué?, ¡¿acaso no es obvia la respuesta?!. Yo salía con alguien, y sí que era feliz, era todo lo que necesitaba, hasta que me dejó, me cambió, sentí como todo mi mundo se derrumbó y nada parecía tener sentido, como si fuera imposible que un milagro así pudiera volver a ocurrirme, pero ¿saben algo?, sí puede ocurrir, a veces todo lo que necesitas es alguien que te diga que Rodrigo no va a ser el único idiota en tu vida.
Las miradas de todos los trabajadores del restaurante se voltearon hacia Rodrigo quien sonríe nerviosamente.
- Creo que no me había dado cuenta.
Javier se baja del escenario mientras toda la gente comienza a aplaudir.
- Mamá, ¿dónde está Roberto?
- Estaba aquí hace un minuto, debe haberse ido.
Javier sale del restaurante y comienza a correr, ve a Roberto caminando a espaldas de él y grita su nombre, Roberto se da media vuelta y se detiene, Javier llega donde él.
- Roberto...
- ¿Terminaste tu discurso?
- Deberías haberte quedado... Roberto, yo , lo siento...todo lo que siempre he necesitado ha estado al lado mío y nunca me di cuenta. Tal ves tú no pienses como yo, y tampoco pienses que te estoy usando como almohada porque tampoco es así...sólo necesito a alguien como tú, y sé que tú necesitas a alguien como yo que te pueda curar todas las heridas que te hizo ese tal Antonio, así que ¿qué dices?, me darás una oportunidad.
- ¿Qué podemos perder?
- Todo
- ¿Nada más verdad?
Ambos sonrieron, se abrazan y besaron.
“ Bien, muchos estarán pensando ¡oh! genial esta es otra historia con un final feliz, una historia que a mí aún no me ocurre. Pero, no se desesperen, si los alegra un poco, les contaré que terminé con Roberto después de 2 meses, pero bueno, habrá que esperar, un milagro puede ocurrir por tercera vez... ¿o no?”

6 comentarios:

Anónimo dijo...

hay bueno amigo q t puedo decir sobre esta historiahay q aprender a no caer en los juegos d los demas siempre andarse con cuidado cuando hay alguien nuevo q conocer
Como ya no se me ocurre que ponerte mas t dejo un poema q me gusta mucho: espero y lo entiendas ok?

TRÁGUE
Trágue el bagre
y el anzuelo
y la fe que
tan dulce tenía
la tarde del día
que te conocí.
Me vi en tus ojos
y en tu abrazo
una vida entera
en tu boca vi
la tarde del día
que te conocí.
(poema de viggo mortensen escrito en español)
Ademas queda ideal en este escrito me despido de ti mi amigo sabes que te quiero y apresio mucho
Atte: TALAN GAY TUERO

Anónimo dijo...

goLdo, como te comenté antes, tu texto da luz, porque a pesar que las cosas pueden ir muy mal se siente la esperanza y la ilusión de un mañana más próspero, ilumina la niebla... esa niebla que no te permite ver, a veces las cosas buenas.

besos tk mucho

=)

Maca* dijo...

Rorro..ya te lo dije el otro día: excelente historia! cuática, pero..es q la realidad supera siempre a la ficción que podamos crear en nuestras mentes...
=)
Ánimo con las pruebas mañana, vamos q se puede humanistas! =D

pd. Mi novio aún no lee mi blog! jeje

Javiloou dijo...

rorro yapo..sube algoo

vamosk see puee
tkkkmmm
besitos

Anónimo dijo...

Amigo hermoso de mi corazon..
Cuatiko q keri q te diga de verdad que encontre una faceta en ti que antes no la habia visto y creo q la vi de la forma mas linda por sorpresa y con ganas de leer.. por que sabi perfectamente que si me lo hubieses mostrado antes hubiese dicho puta q largo otro dia mejor ya?? hahahaha

tu cachai com soy po... me da lata hasta leer hahaha ...

Rorro de verdad q te felicito mucho muchoo por que no tienes miedo a nada con esto q estas haciendo y me encanta ver esta facta q en verdad para mi era desconocida se que estudiabas esto de la literatura..pero nunca te habia visto en la practica te amooo muchoooo

y exitos exitos exitos en tu vida vas a ser un gran escitor sigue asii ya??

juramelo .. tienes q llegar lejos por mi !! :D:D

gracias x incluirme en tu cuento me siento famosa e importante ahora hahahaah

enserioo wn !! hahahahaha
enserio q me siento sobretodo importante en tu vida siemrpe lo he sabido pero me emocioneeee

te amoooooooooo

=********************

me encantooo!!

Feñita Gonzalez Pinto :D

TU mejor amiga!

Anónimo dijo...

¿Que puedo decir?.... una de las tantas creaciones de una mente brillante XD .... si.. es lo q pienso... usas loas cosas cotidianas y las transformas en algo mas que un simple cuento ....muxas muxas muxas pero muxas, felicitaciones